Archiv para febrero, 2016

Emociones en niños

Escrito por Carmen Blanco el . Posteado en Psicología, Psicologia Infantil

emociones niña

Desde hace tiempo, están más que probados los beneficios de poseer una desarrollada inteligencia emocional. Así pues, es importante poner más atención en la identificación y manejo de las emociones, o lo que es lo mismo, en el entrenamiento de esta inteligencia como herramienta tan necesaria como la inteligencia lógica (resolución de problemas) o la lingüística.

Para educar en emociones a los más pequeños, es fundamental tener claro ciertos conceptos para después inculcarlos a nuestros hijos. Así, primero pensemos en lo importante y natural de sentir ciertas emociones consideradas como más “negativas”. Un ejemplo de este tipo de emociones más molestas que las positivas (felicidad, tranquilidad, satisfacción, etc.) sería la ira. La ira es una emoción básica y universal, que nos aporta información muy valiosa respecto a lo que estamos viviendo. Por ejemplo, si después de ser estafada no sintiera enfado, lo más seguro es que no me movilizaría a la tienda para reclamar. Normalizar este tipo de emoción ante nuestros hijos es el primer paso para educar en emociones. Sin embargo, cuando se pierde el control, la ira se vuelve destructiva y suele acarrear problemas con los demás.

Para enseñar a los niños a manejar la ira es importante que tomen conciencia de que se están enfadando, y que para eso tienen que poner atención a las señales corporales. Explicarles que respirar más rápidamente o que el corazón se acelera, son signos de que uno se siente enfadado. Ante esto, y con el objetivo de que ellos sean los que manejen su ira para que no les lleve al descontrol, presentamos una serie de trucos que les podemos enseñar:

➢ Lo primero párate y piensa antes de actuar. No actúes aún, primero detente y cuenta hasta 10, o quizás hasta 50, hasta que notes más tranquilo.

➢ Respira hondo varias veces. Coge aire por la nariz, mantelo y suéltalo despacito por la boca.

➢ Avisa a la otra persona de que estas enfadándote o que no te gusta lo que te está haciendo.

➢ Si no se te pasa, vete a otro lugar hasta que te sientas calmado.

➢ Habla contigo mismo: -Tranquilo. No le hagas caso-.

➢ Otras cosas pueden ayudarte. Busca la que más te sirva: Cantar en voz alta, dibujar, patear una pelota…

Y cuando estés más calmado recuerda hablar con tu hermana, compañero de clase… de porqué te has enfadado. Así, el otro podrá saber que es lo que te molesta para no hacerlo de nuevo. ¡Ves! ¡Enfadarse ayuda a llevarse mejor con los demás!

Carmen Blanco Fernández

Psicóloga Gabinete Actúa Psicología

Positivizando la vida en pareja

Escrito por Sara Barbeito el . Posteado en Psicología, Terapia de pareja

pareja

La pareja “idealmente” debería ser la principal fuente de apoyo, la vía de escape, de refuerzo, de liberación de tensiones, de afecto, sin embargo cuando esas funciones no se dan o desaparecen, la crisis llega también a la pareja. En este artículo intentaremos dar una serie de claves para que nuestra vida de pareja no se vea influenciada por la pérdida de estos pilares básicos en cualquier relación.

El primer paso para dificultar que esto suceda es ser consciente de la situación, tener un conocimiento de lo que está sucediendo o de lo que puede llegar a ocurrir y tratar de realizar un cambio propio y de nuestra relación desde una perspectiva proactiva y optimista.

Al tratar de positivizar nuestra relación no estamos fomentando que no se compartan los malos momentos o situaciones con nuestra familia, es más os animamos a hacerlo, pero una vez nos hayamos desahogado usemos este recurso, la pareja, para hacer un punto y aparte y tratar de liberarnos aunque sea momentáneamente de nuestro malestar o preocupaciones.

A continuación os proponemos 10 claves para mantener una vida positiva en pareja:

1. Comunicación directa y clara. Aunque nuestra pareja nos conoce es fundamental expresar los deseos, intenciones, desagrados de una forma directa, sin dobleces y sin atribuir intenciones en el otro, dando siempre mensajes en primera persona “A mí me parece” “Yo pienso”. De esta forma evitamos malos entendidos y fomentamos una comunicación clara y eficaz.

2. Compartir tiempo y actividades. Es importante mantener aquellas actividades que llevaron a que conformarais una pareja. Muchas veces nos dejamos llevar por el cansancio o por la rutina, quedándonos en casa viendo la televisión o encargándose cada uno de sus respectivas tareas, no obstante, estar en casa juntos no quiere decir pasar el tiempo juntos y eso es algo fundamental de diferenciar. Por tanto, para mantener la llama es importante dedicar tiempo a planificar y realizar actividades agradables conjuntamente.

3. Mantener el contacto físico. Parece algo de perogrullo, no obstante con frecuencia nos encontramos con parejas que a lo largo del tiempo prácticamente no mantienen contacto físico diario, a excepción de aquel relacionado con las relaciones sexuales y es fundamental tocarse, darse la mano, acariciarse, darse un beso, sin otro fin que demostrar cariño.

4. No todo debe ser rutina. Frecuentemente cuando llevamos viviendo algún tiempo juntos dejamos de sorprender al otro, de mostrar detalles. Es fundamental demostrar al otro que nos importa y que nos fijamos en sus gustos. Por tanto dedicar un tiempo a idear y sorprender a la pareja, ya sea con una nota, una cena o lo que nos ocurra, puede ser una de las mejores formas de ayudar a salir de la rutina y cultivar la vida en pareja.