Publicaciones etiquetadas ‘inteligencia emocional en niños’

Manifiesto de un niño/a

Escrito por Irene Colastra el . Posteado en Psicología, Psicologia Infantil

FullSizeRenderTratemos de ponernos en el lugar de nuestros hijos, utilizando la empatía para poder ayudarles mejor.

Lee este manifiesto y reflexiona.
  1. No me pegues nunca, bajo ningún concepto. “Me estás enseñando que las situaciones se resuelven sin violencia”.
  2. Deja que cometa errores. “Así aprendo”.
  3. Si lloro, escúchame, algo me pasa. “Si me dejas llorar no solucionamos el problema y me estreso”.
  4. Juega conmigo. “No necesito todo el día, solo un ratito es suficiente para sentirme seguro y querido”.
  5. Ponme normas y límites. “Me ayuda a crecer”
  6. Déjame que siga hablando y pensando como un niño. “Guarda los problemas para cuando yo no esté delante, déjame ser feliz”.
  7. No me etiquetes ni compares .“Soy único”.
  8. No soy malo. “Escúchame y verás que detrás de mi mal comportamiento hay una necesidad”.
  9. Bésame, abrázame, siempre que quieras. “Me gusta sentirme querido/a”.
  10. NECESITO ESTAR CONTIGO
 

Emociones en niños

Escrito por Carmen Blanco el . Posteado en Psicología, Psicologia Infantil

emociones niña

Desde hace tiempo, están más que probados los beneficios de poseer una desarrollada inteligencia emocional. Así pues, es importante poner más atención en la identificación y manejo de las emociones, o lo que es lo mismo, en el entrenamiento de esta inteligencia como herramienta tan necesaria como la inteligencia lógica (resolución de problemas) o la lingüística.

Para educar en emociones a los más pequeños, es fundamental tener claro ciertos conceptos para después inculcarlos a nuestros hijos. Así, primero pensemos en lo importante y natural de sentir ciertas emociones consideradas como más “negativas”. Un ejemplo de este tipo de emociones más molestas que las positivas (felicidad, tranquilidad, satisfacción, etc.) sería la ira. La ira es una emoción básica y universal, que nos aporta información muy valiosa respecto a lo que estamos viviendo. Por ejemplo, si después de ser estafada no sintiera enfado, lo más seguro es que no me movilizaría a la tienda para reclamar. Normalizar este tipo de emoción ante nuestros hijos es el primer paso para educar en emociones. Sin embargo, cuando se pierde el control, la ira se vuelve destructiva y suele acarrear problemas con los demás.

Para enseñar a los niños a manejar la ira es importante que tomen conciencia de que se están enfadando, y que para eso tienen que poner atención a las señales corporales. Explicarles que respirar más rápidamente o que el corazón se acelera, son signos de que uno se siente enfadado. Ante esto, y con el objetivo de que ellos sean los que manejen su ira para que no les lleve al descontrol, presentamos una serie de trucos que les podemos enseñar:

➢ Lo primero párate y piensa antes de actuar. No actúes aún, primero detente y cuenta hasta 10, o quizás hasta 50, hasta que notes más tranquilo.

➢ Respira hondo varias veces. Coge aire por la nariz, mantelo y suéltalo despacito por la boca.

➢ Avisa a la otra persona de que estas enfadándote o que no te gusta lo que te está haciendo.

➢ Si no se te pasa, vete a otro lugar hasta que te sientas calmado.

➢ Habla contigo mismo: -Tranquilo. No le hagas caso-.

➢ Otras cosas pueden ayudarte. Busca la que más te sirva: Cantar en voz alta, dibujar, patear una pelota…

Y cuando estés más calmado recuerda hablar con tu hermana, compañero de clase… de porqué te has enfadado. Así, el otro podrá saber que es lo que te molesta para no hacerlo de nuevo. ¡Ves! ¡Enfadarse ayuda a llevarse mejor con los demás!

Carmen Blanco Fernández

Psicóloga Gabinete Actúa Psicología