Como dijo Erich Fromm “Si quieres evitar el dolor del duelo, el precio que tendrás que pagar es el estar totalmente desvinculado de los demás y, por lo tanto, excluido de toda posibilidad de experimentar felicidad” El duelo es la reacción psicológica totalmente natural que todas las personas tenemos ante una pérdida, se trata de un proceso, no de un estado y es universal y único. Estar transitando un duelo no es una patología, de hecho, los síntomas que se sienten durante el proceso son los necesarios para poder elaborarlo.
El dolor durante el duelo lo que busca es ser validado, expresado y escuchado. Respondiendo a la pregunta de: “¿Qué puedo hacer por mi durante el duelo?” caben destacar tanto el autocuidado del día a día (Alimentación, higiene del sueño y ejercicio físico), como el autocuidado cognitivo, el autocuidado espiritual y el autocuidado emocional. Este último, el autocuidado emocional, podríamos dividirlo en tres pilares fundamentales que serían: Qué dicen tus emociones, la red de apoyo y pedir ayuda. Hoy nos vamos a centrar en el primer apartado, es decir, ¿Qué dicen tus emociones? Imagina que te vas de excursión a la montaña con tus amigos. Todos estáis emocionados por la ruta, y todo parece ir sobre ruedas. Sin embargo, a mitad del día, el clima empeora, como dicen los profesionales “El tiempo en la montaña siempre es impredecible”.
Empieza a llover, hay mucha niebla y el viento sopla fuerte. Uno de tus amigos, que conocía el camino, ya no puede orientarse bien y no sabe hacia dónde llevaros para encontrar refugio. Por suerte, tú llevas una brújula en tu mochila, pero el problema es que ni tú ni tus amigos sabéis cómo usarla. Aunque teníais la herramienta necesaria para encontrar el camino, no pudisteis aprovecharla. En esta metáfora, la brújula representa nuestras emociones.
Si no sabemos identificarlas, leerlas, entenderlas, interpretarlas, gestionarlas y regularlas nos resultará más complicado orientarnos en momentos de desafío. Las emociones son como nuestra brújula interna, y es importante que aprendamos a prestarles atención y a manejarlas. El duelo es como una ruta a la montaña, con subidas y bajadas. Ser capaces de atender a todo aquello que surja a nivel emocional va a ser una parte fundamental para la elaboración del mismo. Para ello, es muy recomendable poder tener un diario emocional, ya que nos ayudará a poder atender bien nuestras necesidades.
– Lola Verhamme Carmena
Psicóloga de Actúa Psicología

