Feliz Navidad

Escrito por Lidia Carmena el . Posteado en Psicología



Nuestro mayor temor no consiste en no ser adecuados.
Nuestro temor consiste en que somos poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que nos atemoriza.
Nos preguntamos: “¿Quién soy yo para ser brillante, espléndido, talentoso, fabuloso?”
Pero, en realidad, ¿Quién eres tú para no serlo? Eres hijo de Dios.
Tus pequeños juegos no sirven al mundo.
Disminuirte a ti mismo para que los demás no se sientan inseguros a tu lado no tiene nada que ver con la iluminación.
Todos estamos hechos para brillar, como brillan los niños.
Nacemos para manifestar esta gloria que está dentro de nosotros.
Y no es que esté solo en algunos, está en todos nosotros.
En la medida en que dejamos que brille nuestra propia luz,
damos a otros permiso para hacer lo mismo.
En la medida en que nos liberamos de nuestro miedo,
nuestra presencia libera automáticamente a otros.

Autora: Marianne Williamsom, citada por Nelson Mandela

Regulación emocional en niños

Escrito por Irene Colastra el . Posteado en Psicología, Psicologia Infantil

En este artículo os explicamos como podemos hacer que los niños se conozcan mejor a sí mismos a través del conocimiento de sus propias emociones.

¿Cómo pueden “hablarnos” las emociones?

Las emociones son un estado complejo de activación del organismo. A través de ellas percibimos lo que sucede a nuestro alrededor y nos mueven a actuar. Es cierto que las emociones “nos hablan”, son capaces de expresarnos algo, pero con un lenguaje muy distinto al que estamos acostumbrados a escuchar.

Si enseñamos a los niños desde que son pequeños a darse cuenta de sus propias reacciones emocionales les estaremos ayudando a entenderse a sí mismos, pero también a los demás, desarrollando la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar de otro y de actuar en consecuencia.

La propia estima y valía del niño, un buen autoconcepto, empieza ya a establecerse en los primeros años de vida y permite a éste enfrentarse a sus problemas, a los cambios. El hecho de potenciar su autoconocimiento emocional será una herramienta muy útil para desarrollar aquellas emociones positivas, aquéllas que más le ayudarán en la vida.

 

¿Cómo fomentar que los niños se conozcan más a sí mismos?

El conocimiento de uno mismo es un gran paso en la inteligencia emocional: si nonos conocemos a nosotros mismos difícilmente podremos conocer cómo son los demás.

La mayoría de las emociones se expresan de forma no verbal, es decir, sin palabras pero a través del lenguaje corporal. Por ejemplo, cuando nos emocionamos cambia nuestra mirada, orientamos nuestro cuerpo y colocamos las manos de una forma determinada, incluso, llegamos a modular el contacto físico o la propia voz. Reconocer e interpretar el lenguaje no verbal es complicado, requiere mucho esfuerzo y práctica; sin embargo, es uno de los “ingredientes” fundamentales dela inteligencia emocional.

No conviene someter a censura las emociones, ya que entenderlas constituye uno delos aprendizajes más importantes en la vida de una persona y “disfrazarlas” no contribuirá a desarrollar su madurez emocional. Una vez el niño ha aprendido a etiquetar las emociones básicas se le puede facilitar un mayor conocimiento sobre lo que éstas avivan en él. Se trata de que ellos mismos descubran que sentirse contento, optimista, tiene muchas más ventajas que estar triste o enfadado. Sin embargo, conviene subrayar que tampoco debemos disfrazar las emociones que nos disgustan: estar triste, preocupado, nervioso, enfadado…Todas forman parte de nosotros y para manejarlas, el primer paso es reconocerlas.

Aunque nos parezca algo sencillo muchas veces somos los adultos quienes más fallamos en esta observación y, ante un pequeño contratiempo, nos enfadamos o se nos nota muy nerviosos, transfiriendo así un modelo erróneo a los niños. El adulto constituye el marco principal de referencia de los niños y ha de tener presente la importancia de su propio control emocional. De nada serviría enseñar al niño a estar contento si le llevamos en coche y nos ve nerviosos en un atasco, si se nos cae un plato y ponemos el grito en el cielo, si nos descontrolamos ante cualquier pequeño percance.

¿Cómo podemos ayudar a los niños a “escuchar” a través de su cuerpo las emociones?

Conviene hablar de forma abierta de las emociones propias, que el niño lo vea como algo natural y sea consciente de aquellas que experimenta en sí mismo. Por ejemplo,si el niño se lo ha pasado muy bien, se ha reído, ha disfrutado, podemos hacerle ver el cosquilleo que siente en la tripa, la sensación de “estar a gusto” que experimenta, a la vez que le remarcamos las consecuencias positivas de dicha emoción: los demás juegan con él, pone muy contentos a otros y le dejan compartir sus juguetes, es muy divertido para todos. Además, conviene indagar con el niño qué situación ha provocado esa emoción. Evidentemente, el nivel evolutivo del niño tendrá un gran peso a la hora de ofrecerle más o menos detalles y de utilizar uno u otro lenguaje.

El modo de interacción de los padres con su hijo determinará en gran parte su capacidad de resolución de problemas, su autonomía y su conducta social. Es necesario fomentar y permitir más la iniciativa del niño, incluso el error.Solamente aprendemos si se nos permite actuar, experimentar emociones y ver con cuál nos sentimos mejor.

Las emociones nos llevan a actuar y algunas de ellas nos permiten afrontar situaciones verdaderamente difíciles. Son estas últimas las que debemos potenciar en los niños como forma de aprender a salir con éxito de situaciones difíciles.

Os proponemos varias actividades:

Las ranitas en la nata

Escrito por Irene Colastra el . Posteado en Psicología, Uncategorized

En psicoterapia usamos las metáforas como herramienta terapéutica para lograr cambios en la conciencia del paciente sobre su problemática y sugerirle soluciones sin imponer tareas ni reglas de comportamiento.

Esta vez os proponemos esta metáfora como medio para comunicaros con vuestros familiares, amigos, allegados… De una manera directa y participativa, que nos ayude a mirarnos a los ojos a debatir sobre la vida y a tratar de empatizar los unos con los otros.

Para ello os dejamos una maravillosa metáfora de Jorge Bucay y unas preguntas que os pueden ayudar a reflexionar sobre ella y a abrir un “debate afectivo” con vuestros seres queridos.

Había una vez dos ranas que cayeron en un recipiente de nata. Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundían: era imposible nadar o flotar demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo conseguían chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil salir a la superficie y respirar. Una de ellas dijo en voz alta: “-No puedo más. Es imposible salir de aquí. En esta materia no se puede nadar. Ya que voy a morir no veo por qué prolongar este sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”. Dicho esto dejó de patalear y se hundió con rapidez siendo literalmente tragada por el espeso líquido blanco. La otra rana, más persistente o quizá más tozuda, se dijo: “-¡Uff… No hay manera! Nada se puede hacer por avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la muerte, prefiero luchar hasta mi último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de que llegue mi hora”. Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un centímetro, durante horas y horas. Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se convirtió en mantequilla. Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente. Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.

(DÉJAME QUE TE CUENTE… Jorge Bucay)

  • ¿Cuál será la posible causa por la que las dos ranas llegan a caer en el recipiente con nata?
  • ¿Qué dos formas de entender la vida encontramos en el texto?
  • ¿Con qué rana estás más de acuerdo? ¿Por qué?
  • ¿Qué actitud habrías adoptado tú? ¿Por qué?
  • ¿Qué hubiese sucedido si las dos ranas hubiesen pataleado juntas
  • Pregunta a los demás si a lo largo de su vida se han visto en alguna circunstancia similar, de forma que, gracias a su perseverancia, consiguieran sus objetivos. Reflexiona con ellos sobre qué hubiera sucedido si no hubieran insistido y se hubieran dado por vencidos.
ranas definitivas

Las mejores 15 tareas que pueden hacer tus hijos este verano

Escrito por Irene Colastra el . Posteado en Psicología, Psicologia Infantil

Multiplicaciones, ejercicios de ortografía, redacciones… Las tareas de los niños para el verano a menudo terminan estresando más a los padres que a los pequeños. Hay profesores que directamente mandan comprar un libro para el verano. Y muchos niños terminan interrumpiendo su baño, sus carreras con amigos, su momento de relax frente a una puesta de sol, porque tienen que hacer sumas y divisiones.

Un profesor italiano de secundaria, Cesare Catá, sorprendió a niños, profesores y padres. En vez de indicar lecturas obligatorias y ejercicios, este profesor les aconsejó a sus estudiantes algo completamente diferente, les dio consejos de vida dirigidos a mejorar el bienestar psicológico, alejándose de la clásica memorización mecanicista de contenidos.

Tareas sencillas que a veces olvidamos, que nos enseñan tanto y que no se recogen en ningún manual escolar como: tomar un helado con los abuelos mientras escuchas sus historias del pasado, contemplar cómo una ola rompe contra las rocas o cómo juega con los párpados el primer rayo de sol.

Son tareas que todos tanto niños como adultos deberíamos probar este verano e incorporar aquellas que nos resulten beneficiosas a nuestro día a día. Te animamos a hacerlo.

Las 15 tareas tienen que ver con el libro sin hojas más importante, el de la vida, y son estas:  foto blog niños

  1. Alguna que otra mañana, pasea por la orilla del mar en soledad total: mira el resplandor del sol en el agua y piensa en las cosas que más amas. Sé feliz.
  2. Intenta usar las palabras nuevas que aprendiste a lo largo del año: mientras más puedas decir, mejor podrás pensar; y mientras más pienses, más libre serás.
  3. Lee, todo lo que puedas. No lo hagas porque debes hacerlo sino porque el verano inspira aventuras y sueños y la lectura te dará alas para volar. Lee porque es la mejor manera que tienes de rebelarte y, si necesitas consejos de lectura, no dudes en acudir a mí.
  4. Evita las situaciones y las personas que generen negatividad y provoquen una sensación de vacío. Involúcrate en actividades estimulantes y busca la compañía de personas que te enriquezcan, comprendan y aprecien por lo que eres.
  5. No te preocupes si te sientes triste o tienes miedo, el verano, al igual que todas las cosas maravillosas de la vida, siembran confusión en el alma. Lleva siempre contigo un diario y escribe cómo te sientes.
  6. Baila, sin pena. En todas partes, en la pista de baile o a solas en tu dormitorio. El verano es una danza y sería un desperdicio no bailar a su ritmo.
  7. Al menos una vez, disfruta del amanecer. Permanece en silencio y respira profundamente. Cierra los ojos y siéntete agradecido.
  8. Practica mucho deporte.
  9. Si encuentras a alguien que te guste, díselo con sinceridad y respeto. Si esa persona no te comprende, es que no estaba en tu destino. Si te entiende y te corresponde, entonces camina a su lado; ese verano será inolvidable.
  10. Vuelve a leer los apuntes que tomaste en clases: cuestiona los autores y los conceptos e intenta aplicarlos a lo que te sucede. 
  11. Sé feliz como la luz del sol e indomable como el mar.
  12. No utilices palabras malsonantes, intenta ser cortés y amable.
  13. Ve buenas películas cuyos diálogos provoquen resonancia emocional en tu interior, mejor aún si son en inglés porque perfeccionarás el idioma y desarrollarás la capacidad de soñar. No permitas que la película se termine con los créditos, revive esas escenas en tu verano.
  14. Aprovecha el sol brillante de las mañanas y las noches cálidas del verano para imaginar cómo será tu vida. Busca la fuerza para no rendirte y haz todo lo que puedas para alcanzar ese sueño.
  15. Sé bueno, sé honesto con los demás y sobre todo contigo mismo.

Mindfulness ante la crisis

Escrito por Irene Colastra el . Posteado en Psicología

mindfulness_poster_UKCualquier crisis tanto económica, social, política o personal repercute de manera directa en el transcurrir de la vida de las personas y en sus interacciones afectivas y sociales. En toda crisis existen dos vertientes: un peligro y una oportunidad. Es importante hacerse cargo del peligro y aprovechar la oportunidad como un acicate. Una buena pregunta que nos podemos hacer es: ¿Qué debemos aprender de una crisis?, ¿Qué cambio nos está pidiendo que hagamos?. El Mindfulness y los “valores humanos” son dos pilares básicos que nos pueden guiar a modo de “brújula psicológica” en la búsqueda de nuestras propias respuestas y, a la vez, servir como hábiles herramientas para enfocar la situación a través de un afrontamiento eficaz.

Mindfulness nos proporciona unas claves fundamentales, plausibles de ser utilizadas como principios terapéuticos, para afrontar y superar el crecimiento. Si a grandes rasgos, el objetivo principal de la psicoterapia es aliviar el sufrimiento emocional y hacer que las personas se sientan mejor, algo similar podemos señalas de los planteamientos originarios de Mindfulness en el budismo. Budha señaló la verdad de la existencia del sufrimiento humano, la posibilidad de librarse de él y el camino que conduce a esa liberación, uno de cuyos factores principales, precisamente es Mindfulness.

Mindfulness se ha descrito como una conciencia centrada en el presente, no elaborativa y no enjuiciadora, en la cual cada pensamiento, sentimiento o sensación que surge en el campo atencional es reconocido y aceptado tal como es. En la actualidad Mindfulness se ha definido de maneras diversas:
  • Mindfulness es la clara y resuelta conciencia de lo que en realidad nos ocurre, a nosotros, y en nosotros, en los momentos sucesivos de percepción.
  • Mindfulness es como llevar la atención a las experiencias que se están experimentando en el momento presente, de un modo particular, aceptándolas y sin juzgar.
  Lo cierto es que el significado de Mindfulness no puede ser capturado plenamente a través de las palabras, sino más bien vivenciándolo, ya que se trata de una experiencia no verbal y sutil.   La palabra Mindfulness puede ser usada para describir:
  • Una práctica de cultivar la atención (meditación)
  • Un proceso psicológico (ser consciente)
  • Un constructo teórico

En resumen, Mindfulness es una potente herramienta para incrementar la conciencia y la capacidad de responder hábilmente a los procesos mentales que contribuyen al malestar emocional y a la conducta desadaptativa. El entrenamiento en estas habilidades supone un adiestramiento de la mente con el objetivo de reducir la vulnerabilidad cognitiva asociada al malestar emocional y al incremento del estrés, promoviéndose de esta manera el bienestar emocional y la salud mental.